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La anti-minería en Perú: mendigos sobre un banco de oro

La izquierda usa la anti-minería como publicidad gratuita en Perú, generando desestabilización en el país, por eso urgen la propiedad del subsuelo.

Cierta resulta en estos momentos, la lapidaria frase Raimondiana “El Perú es un mendigo, sentado sobre un banco de oro” y en tiempos de vertiginoso avance tecnológico y redes sociales, el estatismo populista auspiciado por la izquierda, parece reafirmar la frase que acertadamente, pronunciara el célebre investigador italiano Antonio Raimondi en el siglo XIX, debido al griterío mediático solo con el afán de ganar imagen de buenas gentes y cultores de las causas justas.

La tan necesaria propiedad del subsuelo

Perú es un país privilegiado en recursos naturales, en especial los minerales, siendo el quinto con las mayores reservas mineras del planeta, aunque ello no lo exime de poseer un número importante de pobres (poco más del 20%) por eso es necesario decir, que ello resume la urgencia de poner sobre el tapete, la necesidad de empoderar al ciudadano en sus derechos de propiedad del subsuelo.

Pero en las últimas dos décadas la izquierda continental ha sufrido una rápida mutación, hasta lograr reivindicar el protagonismo perdido tras la caída del Muro de Berlín, pero no se trata de “guerrillas” ni de partidos comunistas enfrentados, por la puridad del marxismo y la protección de Moscú.

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Jóvenes y campesinos incautos siguen el discurso mentiroso de la izquierda sobre la protección del medio ambiente. Foto: EFE.

Su nuevo credo es más fácil de entender, por eso pueden convocar jóvenes incautos, campesinos ingenuos y periodistas sin escrúpulos, ahora es “defensora del medio ambiente” y es en ese nuevo espacio, donde se reciclan laboralmente los terroristas y agitadores del pasado, sin haber renunciado a sus nefastas ideas, a sus atroces métodos, a su sed de poder, ni a sus utópicos mensajes de “amor al prójimo”.

Y es precisamente por eso, que no debemos dejar de reconocer que se trata de una peligrosa plaga a la que hay que combatir.

Licencia social

En el Perú esa izquierda convertida en “defensora del medio ambiente” está detrás de toda conflictividad social, agitando los ánimos de la población contra la cualquier actividad empresarial extractiva, apoyándose para ello de una retórica inentendible y contradictoria, como la llamada “licencia social”.

Y esta no es más que un modo dicharachero de nombrar a la autorización, que debe otorgar un grupo humano de alguna zona influenciada por operaciones mineras. Pero hablemos claro, el problema se genera en un artículo constitucional que otorga al Estado peruano potestades como propietario exclusivo de los recursos naturales del subsuelo, por tanto, la “licencia social” resulta ser un mito de la izquierda canalla.

Si por ley El Estado es propietario de los recursos naturales, es el único facultado a otorgar autorizaciones de operación a las empresas mineras, nadie más, sobra en este caso la actuación de los eco-comunistas, espetando su cúmulo de mitos e inexactitudes sobre la actividad minera.

Ese tipo de leyes constituyen un infranqueable muro, que impide el derecho real del ciudadano a ser propietario de los recursos naturales, que gracias al ingenio puede hacer de los mismos, medios para su prosperidad.

De ahí que nuestro país, no sea esfera donde los derechos de propiedad inspiren en el individuo, el desarrollo, por eso la apabullante informalidad en la distribución urbana, que genera caos territorial, aumento delictivo y por ende agravamiento de la corrupción en el aparato judicial.

La relación de este tipo de problemas, derivados del no respeto por la propiedad privada, con los problemas sociales ligados a la minería, es más que estrecha.

Publicidad gratis para políticos de izquierda

No está demás decir, que desde hace algún tiempo también los políticos de izquierda han encontrado en la prédica anti minería, una forma de publicidad gratis, satanizar lo más que se pueda a las empresas extractivas, para luego posar como defensores del “medio ambiente y el agua de las comunidades campesinas”.

Para ello cuentan con el soporte financiero de ONG’s extranjeras de las que parasitan hace ya mucho tiempo, es un negocio rentable y han logrado que el ambientalismo antiminero se expanda viralmente y sirva de inspiración a cuanto desubicado comunista pretenda erigirse como líder político.

Tal como sucedió con los antimineros de Cajamarca y sigue sucediendo con Walter Aduviri en Puno y con el reciente redentor ambiental Elmer Cáceres Llica gobernador de Arequipa, todos salidos de la nada y con fórmulas ajenas a todo manejo técnico de la minería, a combatir a cuanta compañía minera transnacional quiera invertir sus capitales en nuestro país.

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Toda esta chusma apenas establece una pobre comunicación con el ciudadano, pero les basta repetir consignas simplistas, para movilizar a una turba de incautos, con los que consigue paralizar el país y de paso aumentar dígitos a las alarmantes estadísticas que señalan el aumento del desempleo y la pobreza.

paralizacion southern copper corporation
Desempleo y desestabilización del Perú es lo único que se logró con la paralización de las operaciones de Southern Copper Corporation. Foto: CC

Es su objetivo: desestabilizar al país mediante el caos, hasta traerse abajo al gobierno y tomar el poder por las armas o los votos, como hizo Hugo Chávez en la otrora millonaria Venezuela.

Por ahora, parece que esta izquierda cavernaria y criminal ha logrado su objetivo y digo parece, porque tras la estulta decisión presidencial de cancelar la licencia a la minera Southern Copper Corporation, la coyuntura ha dado un violento viraje, tras difundirse un audio donde se oye al mismísimo presidente Vizcarra prometiendo a los extremistas antimineros de la izquierda, cancelar la licencia a dicha empresa, mientras les asegura no ser su enemigo en una reunión supuestamente secreta, provocando la llamada del presidente del Congreso a una reunión de urgencia. Por lo pronto la amenaza izquierdista está aquí y hay que combatirla.

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