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Estudiante denuncia caso de censura en la Universidad de los Andes

Hasta el momento el rector no se ha manifestado sobre el presunto caso de censura que se habría presentado en la Universidad.

Un estudiante de la Universidad de los Andes expuso un presunto caso de censura que se presentó en dicha institución privada. A traves de twitter, Juan Darío Mejía Bocanegra expuso como una moderadora perteneciente a un colectivo feminista evitó que participara en una Asamblea donde se discutiría la posición de la universidad frente al Paro Nacional que atraviesa el país.

Primero, según explica el estudiante, la asamblea aparentemente estuvo politizada, pues no tuvo presencia de los representantes del consejo, pero sí miembros de partidos políticos. Dicha asamblea fue convocada tres horas antes supuestamente por los representantes estudiantiles, pero al llegar se encuentra que quienes la dirigían eran miembros del Polo Democrático y el Partido Unión Patriótica.

En el hilo de twitter el estudiante continúa exponiendo el caso. Al llegar a la asamblea la estudiante y miembro de la Unión Patriótica Luisa Fernanda Gonzalez Castiblanco se ofreció como moderadora de la asamblea quedando electa por votación. Cuando el estudiante pide la palabra, Luisa, dice que hace una moción para que los acosadores no hablen ya que «no quieren machitos». El estudiante (Juan Darío) recibe el micrófono y en ese momento es abordado por otra estudiante que le dice que si no renuncia a la palabra se sometía al escarnio público, y que en manifestaciones públicas los colectivos de la universidad lo señalan de acosador y de violencia de género.

El estudiante publica el hilo, y en pocos momentos se vuelve viral. Lo preocupante del caso es que miembros del Polo Democrático y de la comunidad uniandina no bajan a Juan Dario de acosador, como se puede ver un su timeline (sin haber prueba alguna, ni dar el beneficio de la presunción de inocencia).

En el hilo se etiquetó al rector, el cual no ha dado ninguna respuesta, situación que sorprende pues Alejandro Gaviria ya había respondido a Juan Dario por un caso en el que se manifestó.

El día de hoy hablamos con Juan Darío y comentó a MÁS Libertad que la universidad aún no le da respuesta de ningún caso abierto en su contra, ni de pruebas, aunque el protocolo MAAD de la misma estipula que no se debe notificar al acusado hasta que no se tomen medidas preventivas.

Es preocupante que, en la Universidad de Los Andes, colectivos feministas, presuntamente bajo amenazas de acoso callen a los estudiantes que pretenden tener una opinión en contra. Y el silencio de las directivas de la institución deja mucho que desear,

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2 Comentarios
  1. Luis dice

    El comentário del compañero es una mentira, como parte de la representación estudiantil que estaba organizando la asamblea puedo dar fe que todos los orgazidores eran representantes de algún tipo.

    En segundo lugar en asamblea se decidió a las personas con casos de acoso se les quitaría su derecho a tener voz en asamblea, el compañero tiene un caso comprobado y la persona a la que acoso se encontraba en asamblea, razón por la cual no se le dejó hablar.

    1. Pedro Lárez dice

      1. Si usted dice que son representantes de algún tipo, fácilmente pueden ser nada más representantes políticos, no de consejo académico. Es muy ambiguo, además de que no está demostrando nada para probar lo contrario a lo que expone el joven.

      2. Esto tiene dos falencias:

      A) El acoso es un delito y corresponde a las autoridades académicas y del Estado (que para algo tiene que servir) resolver el conflicto entre los particulares. Eso no es meritorio para envolver al SUPUESTO agresor en una decisión que le afecta también por decisión de otros, sin que este pueda intervenir. Que yo le haya hecho algo a alguien no significa que eso les de derecho de decidir en cosas que me afectan. Una cosa es que tenga que compensar a la víctima, otra muy distinta es que arbitrariamente quieran dirigirme la vida sin yo poder elegir,

      B) ¿Y dónde está la prueba de tal »caso comprobado»? Sigue siendo lo mismo: palabras al aire. El joven pidió varias veces que demostraran su caso de acoso. Hasta que no lo demuestren, toda su palabrería tiene 0 valor probatorio, ni siquiera se les puede dar fé porque lo mínimo para creerles es que muestren algo para esclarecer el asunto. Sin embargo, no lo hacen y siguen con la misma cantaleta que no es nada más que eso, puro verso.

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