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¿Antifascismo o Terrorismo?

La izquierda llama fascistas a los liberales y ataca a cualquiera que defienda el capitalismo con falacias los antifascistas en Colombia son un hecho.

El movimiento que se autodenomina como antifascista (Antifa) en el mundo, y que ha dado muestras de verdadero radicalismo violento en Estados Unidos y otras partes del planeta, tiene asiento en Colombia desde hace mucho tiempo.


Desde luego tiene su refugio en los partidos de izquierda, y recientemente en el seno de los llamados progresistas del país, que aglutinan la comunidad feminista radical y los que se auto proclaman la representación de la población LGBT.

Antifa: una amenaza permanente

Antifa, que ha sido descrito como un movimiento revolucionario de milicias comunistas-anarquistas (no protestan o se manifiestan contra regímenes de izquierda, por lo tanto no sé entienden de dónde lo anarquistas), y que aspira a derrocar por la fuerza a gobiernos como el de Estados Unidos, es responsable de un nivel de guerra violenta callejera sostenida; que no se ve desde la década de 1960, en ese país.

Los informes sobre la violencia de Antifa están a la orden de día, por lo cual el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos ya designó a este grupo como “terroristas nacionales”.

De otro lado, el Centro de Investigación Capital produjo una serie documental de tres partes, America Under Siege, sobre este grupo delincuencial donde se muestra el nivel extremo de sus acciones que llegan hasta incinerar casas de particulares o campus de universidades. Nada que envidiarle al Ku Klux Klan. Pero no lo olviden, ellos son luchadores sociales que quieren un “mejor mundo” para todos nosotros.

Antifa no es una sola organización de carácter político: es un movimiento o coalición de grupos de izquierda, cada uno de los cuales pretende combatir el “fascismo”, usando, según ellos mismos, cualquier método, y cuando digo cualquier método, es hacer lo que sea necesario para imponer su postura y pensamiento.


Y… A pesar del nombre, el movimiento adopta tácticas fascistas. Observemos algunas fotos y analicemos:

Imagen No. 1: Foto Miembros del movimiento radical Antifa de los Estados Unidos, tomada en 2017. Foto: Actuall.
Imagen No. 2: Este par de fotografías fueron tomadas hace diez años en la Universidad Pedagógica de Bogotá Colombia. El parecido, por no decir el calco con la anterior imagen, es exacto. Foto: Carlos Alberto Ayala.

El origen de la Antifa colombiana

Entonces surge una pregunta: ¿Cómo es que un grupo radical que recién ha sido considerado como terrorista nacional por parte de un Gobierno, lleva décadas operando en Colombia sin ninguna restricción?

La respuesta es sencilla y se encuentra al revisar las siguientes organizaciones: JUCO, FECODE, PPC (Partido Comunista de Colombia), FARC, M-19, Movimiento Bolivariano, ELN, y recientemente toda la coalición progresista que reúne al Partido Alianza Verde y otros partidos de su misma filiación. Ellos siempre han refugiado y alentado, patrocinado y cohonestado con el movimiento Antifa.

Desde el escudo del legítimo derecho a la protesta social, se ha logrado proteger a este movimiento radical que ha permitido en los años recientes atentados contra la infraestructura de Bogotá. Caso concreto, el atentado perpetrado en contra del Centro Comercial Andino, el cual fue atribuido al Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), y que según fuente de la misma Fiscalía General de la Nación tiene su origen en el ELN, en las células urbanas que operan en distintas universidades públicas de la capital. Es allí donde se encuentra el origen de la Antifa colombiana.

Acostumbrando al espectador

Una de las mejores formas de regularizar o volver cotidiano un evento; es permitir su exposición una y otra vez sin ningún control. Pues bien, esto es lo que ha venido pasando de forma sistemática con los Antifas colombianos que promueven destrucción, acoso y violencia sin que nadie haga nada para detener su actuar.

A este fenómeno se le llama: Acostumbrando al espectador, y se presenta como la mejor forma para que la opinión pública acepte que ellos, los “revolucionarios antifascistas”, están llamados a decirnos qué es y qué no es fascismo, de igual forma cómo se debe combatir y exterminar.

¿Les suena familiar? Sí… Es Fascismo de izquierda como el que se implantó en Cuba, Venezuela, China y por donde han pasado las ideas social-comunistas.

Antifa contra el buen nombre y el liberalismo

Recientemente ha estado circulando un documento de 45 páginas, titulado La Pandilla Nazi, diseñado desde las entrañas del movimiento Antifa en Colombia (JUCO, FECODE, PPC, FARC, M-19, Movimiento Bolivariano, ELN, y progresismo en general), con imágenes y fotos que señalan a un grupo de personas como ser pertenecientes a grupos nazis, sin verificar, sin cerciorarse a quiénes y cómo hostigan. Muchos de ellos temen por su integridad física, porque como se sabe la izquierda tiene brazos armados que fungen en la clandestinidad.

Otros tantos de los señalados en este documento (que por prudencia no publicaremos) nunca han pertenecido a ningún movimiento, tan solo se han atrevido a sostener de forma pública un gusto por el libertarismo, o se han pronunciado en contra de las medidas económicas del socialismo. En fin, han hecho uso de su derecho a la libre expresión si atentar contra nadie.

Al revisarse el supuesto documento de señalamiento nazi, hay un factor en particular y es que se hace sobre una forma de estar en el mundo desde la vestimenta, desde lo teatral si se quiere, pero no hay tan siquiera una sola señal de que los allí calumniados pertenezcan o hagan parte a grupos de supremacía blanca o racismo de extrema derecha.

Este es un acto que a todas luces tiene un solo propósito: Censurar a quienes no se pongan en línea de la izquierda colombiana y latinoamericana, que cercena de base el derecho fundamental al buen nombre, a la honra, pero sobre todo a la tranquilidad de poder expresarse con libertad.

La izquierda delincuente, la que calla frente a las masacres de grupos como las FARC y el ELN, y sale a justificarlos como “actos de guerra”, se indigna cuando recibe panfletos de grupos paramilitares. Sin embargo, actúa de igual forma al alentar a la Antifa colombiana a llevar a cabo estos actos.

El llamado

Desde el movimiento libertario Legión Mises, defienden todo tipo de expresión siempre y cuando no atente contra la individualidad o seguridad de otros. Consideramos que querer liberarnos de forma pacífica de cualquier movimiento estatista o alineado con el social-comunismo no puede ser tildado, señalado, mucho menos amenazado.


Este es un llamado a todos los que se sientan libertarios, liberales o afines; para que rechacemos este acto de violencia que pretende amenazar y violentar la posibilidad de escoger políticamente lo que más nos convenga, o se ajuste a nuestra historia personal.


Este artículo fue escrito por Carlos Alberto AyalaHistoriador y periodista económico que ha trabajado en distintos medios nacionales como redactor editor-económico, cubriendo distintas fuentes: W Radio, Voxpopuli.net, Nuevo Siglo, Primera Página Agencia de Noticias Económicas, entre otras.

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