The news is by your side.

Los costos ambientales de la energía renovable son alarmantes

La energía eólica y solar implican un costo significativo para el medio ambiente que debemos considerar a la hora del debate sobre el cambio climático.

Los límites de la energía limpia es el título de un artículo de Jason Hickel en Foreign Policy, con el subtítulo «Si el mundo no tiene cuidado, la energía renovable podría ser tan destructiva como los combustibles fósiles«. Aquí está la apertura:

La conversación sobre el cambio climático ha estado ardiendo en los últimos meses. Impulsados ​​por huelgas climáticas escolares y movimientos sociales como Extinction Rebellion, varios gobiernos han declarado una emergencia climática, y los partidos políticos progresistas están haciendo planes, por fin, para una transición rápida hacia la energía limpia bajo el estandarte del Green New Deal.

Este es un cambio bienvenido, y necesitamos más.

Pero está comenzando a surgir un nuevo problema que merece nuestra atención. Algunos defensores del Green New Deal parecen creer que allanará el camino hacia una utopía de «crecimiento verde». Una vez que intercambiemos combustibles fósiles sucios por energía limpia, no hay razón para que no podamos seguir expandiendo la economía para siempre.

Esta narrativa puede parecer bastante razonable a primera vista, pero hay buenas razones para pensarlo dos veces. Uno de ellos tiene que ver con la energía limpia en sí. La frase «energía limpia» normalmente evoca imágenes felices e inocentes de la cálida luz del sol y el viento fresco. Pero aunque la luz del sol y el viento son obviamente limpios, la infraestructura que necesitamos para capturarlo no lo es. Está lejos de eso. La transición a las energías renovables requerirá un aumento dramático en la extracción de metales y minerales de tierras raras, con costos ecológicos y sociales reales.

En 2017, el Banco Mundial publicó un informe poco notado que ofrecía la primera mirada integral a esta pregunta. Modela el aumento en la extracción de material que se necesitaría para construir suficientes utilidades solares y eólicas para producir una producción anual de aproximadamente 7 teravatios de electricidad para 2050. Eso es suficiente para alimentar aproximadamente la mitad de la economía global. Al duplicar las cifras del Banco Mundial, podemos estimar lo que se necesitará para llegar a cero emisiones, y los resultados son asombrosos: 34 millones de toneladas métricas de cobre, 40 millones de toneladas de plomo, 50 millones de toneladas de zinc, 162 millones toneladas de aluminio, y no menos de 4.8 billones de toneladas de hierro.

PD: Como aprendimos de Thomas Sowell, “No hay soluciones. Solo hay compensaciones”. Vea el video a continuación.

MÁS ARTÍCULOS
Sin capitalismo no hay talento

Publicado con permiso de American Enterprise Institute, por Mark J. Perry.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

4 × uno =