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Condenan a Lula da Silva a 12 años más de prisión por corrupción

Lula da Silva fue condenado bajo una nueva sentencia por casos de corrupción, la nueva condena será de 12 años. Las investigaciones podría revelar más.

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue condenado por segunda vez por cargos de corrupción y lavado de dinero y condenado a casi 13 años de prisión.

El miércoles, un tribunal de la ciudad sureña de Curitiba encontró a Lula culpable de aceptar trabajos de renovación en dos casas de campo en una granja a cambio de asegurar que obtuvieran contratos con la petrolera estatal Petrobras.


El tribunal de la ciudad sureña de Curitiba le dio una sentencia de 12 años y 11 meses.

En abril pasado, Lula comenzó a cumplir una condena de 12 años y 11 meses después de haber sido condenado por sus graves actos de corrupción los mismos cargos que involucraban renovaciones en un apartamento frente a la playa pagado por compañías de construcción.

Un experto legal, Thiago Bottino do Amaral de la Fundación Getulio Vargas, dijo a la agencia de noticias AFP que, según la ley brasileña, las penas de prisión pueden cumplirse una tras otra siempre que el tiempo total tras las rejas no supere los 30 años.

El político de 73 años, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, ha negado todos los cargos en su contra, alegando que tenían motivaciones políticas con el objetivo de evitar que compitiera en las elecciones del año pasado, que ganó el actual presidente Jair Bolsonaro.

Beneficios injustificados

Defendiéndose en el último caso, dijo que la granja no le pertenecía y que su título estaba a nombre de uno de sus amigos, Fernando Bittar.

Pero la jueza de Curitiba, Gabriela Hardt, no fue persuadida y señaló que “la familia del ex presidente Lula muy a menudo frecuentaba la granja como si él fuera el dueño“.


También observó que Bittar había dicho en 2014 que su propia familia no visitaba la propiedad con tanta frecuencia y que la familia de Lula la usaba más.

“El acusado recibió estos beneficios injustificados debido a su posición como presidente de la república, de quien se exige un comportamiento ejemplar”, dijo.

El valor de los trabajos de renovación realizados se estimó en más de un millón de reales ($270,000 dólares).

Las dos acusaciones que pesan sobre Lula provienen de Lava Jato, el nombre de una extensa operación contra la corrupción originalmente supervisada por el actual ministro de justicia de Brasil, el ex juez Sergio Moro.

La investigación descubrió una vasta operación ilegal que involucraba a Petrobras y las principales empresas de construcción que sobornaban a políticos de varios partidos, entre ellos Lula y su PT.

Posiblemente se revelen más actos de corrupción de Lula

Lula es el más importante de varias figuras políticas y corporativas que ha sido derribada por el descubrimiento de sus actos de corrupción.

Sergio Moro dictaminó su primera sentencia a prisión después de encontrar al ex presidente culpable de aceptar un apartamento de lujo junto frente al mar como soborno de una empresa de construcción, también a cambio de contratos con Petrobras.

Hardt se hizo cargo de Lava Jato a fines del año pasado, cuando Sergio Moro aceptó su nuevo puesto bajo el gobierno de Bolsonaro, quien se comprometió a erradicar la corrupción tomando una línea dura.

Bolsonaro ha dicho que espera que Lula “se pudra en la cárcel”. El miércoles, el presidente compartió un titular de noticias de un medio Brasilero sobre la nueva condena y sentencia de Lula sin comentarios.

La semana pasada, Lula pidió permiso para salir de la cárcel para asistir al funeral de su hermano, pero la autorización llegó demasiado tarde, solo después del entierro.

“No me dejaron despedirme de Vava por pura crueldad. Todo lo que puedo hacer es quedarme aquí y llorar”, dijo Lula en ese momento.


Cabe recordar que el también político de izquierda colombiano, Gustavo Petro, expresó en su momento mensajes de apoyo a Lula da Silva, pues según él, a pesar de las contundentes pruebas de corrupción, su condena es injustificada.

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