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Reducir la desigualdad no acaba con la pobreza (Parte 1)

El discurso vs. la evidencia.

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El crecimiento económico es imprescindible para reducir la pobreza y al mismo tiempo va acompañado de más desigualdad.  Sin embargo, la campaña anti desigualdad, aparentando ser una solución para la pobreza, no tiene base científica ni racional, sino que constituye una bandera ideológica de la izquierda que apela a la desinformación, a fomentar la envidia y a la manipulación hipócrita de los legítimos deseos de las masas de mejorar su nivel de vida. En otras palabras, populismo puro y duro.

Algunos famosos economistas como Krugman, Stiglitz o Piketty, solo para mencionar a los principales voceros, han venido haciendo una campaña contra la desigualdad de los ingresos y la riqueza, especialmente dirigida contra los ultra ricos, buscando que se distribuya su riqueza entre el resto menos rico y los pobres, dizque para reducir la pobreza.

Sus tesis giran alrededor de que la desigualdad es nociva no solamente porque acarrea más pobreza, sino porque no contribuye al crecimiento de la economía y es moralmente objetable. Los medios de comunicación, grandes y pequeños, se hacen eco de sus tesis.

El problema con esta campaña anti desigualdad es que, aparentando ser una solución para la pobreza, no tiene base científica ni racional, sino que constituye una bandera ideológica de la izquierda que apela a la desinformación, a fomentar la envidia y a la manipulación hipócrita de los legítimos deseos de las masas de mejorar su nivel de vida. En otras palabras, populismo puro y duro.

Organizaciones civiles como Oxfam concentran su esfuerzo informativo en este tema. La ONU, el Banco Mundial, la CEPAL y el FMI también presentan a la desigualdad como un problema.

Como  ejemplo vea esta publicación en el sitio web de Oxfam: Cinco datos escandalosos sobre la desigualdad extrema global y cómo combatirla. Se enfoca en ofrecer datos de la desigualdad y la pobreza, como si una fuera causante de la otra. Nada más alejado de la verdad. Luego veremos por qué.

Recientemente la directora del FMI publicó un artículo donde dice que «la desigualdad se ha convertido en uno de los problemas más complejos y desconcertantes de la economía mundial».

La insistencia en el tema es a pesar de la evidencia factual de que la pobreza extrema en el mundo ha venido cayendo rápidamente en los últimos 40 años, hasta llegar a menos del 10%. Hace dos siglos, el 90% vivía en pobreza extrema.

Los detractores arguyen que la línea de pobreza extrema se ha establecido a un nivel muy bajo, US$1,90/día PPP. El nivel mundial de pobreza extrema, como puede verse en el gráfico, pasó en 34 años, de 1981 a 2015, de 42,3% a 10%, se redujo a una cuarta parte. A un marcador de $3,20/día, pasó de 56,1% a 26,4%, es decir, cayó en más de la mitad. Y la tendencia es que llegará a ser inexistente muy pronto, debido al continuo crecimiento económico que posibilitan los avances tecnológicos.

Sin embargo, Philip Alston, el Relator Especial de la ONU, asegura en un informe presentado a la ONU, que el crecimiento económico no es la respuesta a la pobreza, contradiciendo toda evidencia estadística. También dijo que se necesitarían 100 años para erradicar la pobreza bajo la línea del Banco y 200 años bajo una línea de $5 al día. Para empezar, Alston es abogado y no es su especialidad entender el funcionamiento la economía, lo que lo descalificaría para emitir tales opiniones en ese nivel, pero, como dice un artículo de MÁS Libertad, Menos crecimiento y más impuestos, la receta de la ONU para reducir la pobreza: “Si se trata simplemente de que el hombre importante de la ONU se equivocó garrafalmente, no importa. Pero el hecho de que alguien con conceptos erróneos tan básicos quiera imponer sus prejuicios y malentendidos en el mundo, promoviendo el tipo de políticas que dejarán a millones en la pobreza, es imperdonable.”

pobreza extrema en el mundo
1- Pobreza Extrema en el Mundo.

Es inconcebible que este señor venga a publicar tal falacia cuando aplicando una simple regla de tres se obtiene que, al ritmo de crecimiento económico de los 34 años usados como referencia, la pobreza extrema se reduciría a cero en 11 años y la pobreza en el marcador de $3.20 / día se reduciría a cero en 34 años.

Además, la tendencia histórica es que, de hecho, el aumento del PIB se acelera a medida que pasa el tiempo, debido a los avances tecnológicos, por lo cual no sería sorprendente que su crecimiento logre eliminar la pobreza aún en menos tiempo.

crecimiento per capita mundial

Hay que tener en cuenta que la pobreza no está uniformemente distribuida en el mundo, hay países ricos y países con mayor nivel de pobreza que otros y aún dentro de los países hay regiones pobres y ricas. El análisis en el nivel global no deja apreciar que la reducción de la pobreza se ha concentrado fuertemente en Asia Oriental, particularmente en China, por su tamaño. Cienes de millones ha salido de la pobreza en esos países, de modo que el «derrame» de riqueza ha sido desde occidente hacia oriente principalmente.

Además, la evidencia estadística muestra que el mundo se encamina hacia una convergencia de ingresos entre países ricos y pobres, ya que la revolución tecnológica se propaga continuamente hacia más países debido a la globalización. Vea más datos y análisis sobre este y demás temas abordados en este artículo en: Desigualdad y Desarrollo Económico: Por qué la desigualdad es necesaria para reducir la pobreza.

El argumento de que para reducir la pobreza debe reducirse la desigualdad, se cae por su propio peso cuando se analizan los datos de la realidad. El gráfico abajo muestra que el crecimiento económico va acompañado del incremento en la desigualdad. El crecimiento económico es imprescindible para reducir la pobreza y al mismo tiempo va acompañado de más desigualdad.

Por ejemplo, China da cuenta de la mayor reducción de pobreza en el mundo. Pero al mismo tiempo, da cuenta del mayor incremento en la desigualdad. El quiebre de la línea de datos de China indica que la desigualdad empezó a reducirse cuando empezó a reducir también su ritmo de crecimiento económico.

indice de gini

Por otro lado, analizar la desigualdad sin tomar en cuenta el origen de la misma, conduce a conclusiones y propuestas erróneas.

No es lo mismo la riqueza obtenida mediante la actividad económica en un sistema de mercado de competencia respetando las leyes, que aquella que ha sido obtenida mediante ventajas artificiales, colusión con el poder político, corrupción o negocios ilegales. En otras palabras, no es lo mismo enriquecerse trabajando honestamente que robando.

En el primer caso la desigualdad está asociada con rápido crecimiento económico y la reducción paulatina de la pobreza, mientras que en el segundo, está asociada con el estancamiento de la economía y el nivel de pobreza, o con el aumento de la misma.

Hay que estar claros de que es la corrupción en los países con «capitalismo de compinches» la que estanca el desarrollo económico, impide el mejoramiento del ingreso en los pobres y a veces los hunde más en la pobreza, ya que no solamente dilapida los ingresos fiscales, sino que también aumenta los precios, para generar ganancias en empresas ineficientes y protegidas, impide la competencia justa en el mercado, impide el emprendimiento, la inversión y la innovación, y produce una desigualdad de ingresos y riqueza ilegítimas.

En el libro de Baumol et.al. Good Capitalism, Bad Capitalism, and the Economics of Growth and Prosperity (2007) se categorizan cuatro tipos de sistemas capitalistas: capitalismo emprendedor, capitalismo de grandes empresas, capitalismo guiado por el Estado y capitalismo oligárquico (o capitalismo de compinches). Este último es el que predomina en Latinoamérica, Africa y otros países subdesarrollados. Los mecanismos que dirigen las energías productivas y las inversiones en cada sistema son los que diferencian una forma de otra y explican en buena parte el ritmo de desarrollo económico de los países y su nivel de pobreza.

Reducir la pobreza pasa por eliminar la corrupción en el sector público y privado. Un informe del BID detalla el drenaje de recursos causado por la colusión entre políticos y funcionarios corruptos con empresarios corruptos en América Latina. El informe “Mejor Gasto para Mejores Vidas. Cómo América Latina y el Caribe puede hacer más con menos” (2018) muestra que cada año, la ineficiencia en el gasto de los Gobiernos de América Latina y el Caribe genera un despilfarro total de 220.000 millones de dólares, el equivalente a un 4,4% del PIB. «Esa cifra, bien invertida, sería suficiente para acabar con la pobreza extrema en la región» asegura Alejandro Izquierdo, economista jefe del BID.

Arturo J. Solórzano A.

Economista y especialista en emprendimiento

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